cecilia morel

Nací en Santiago el 14 de enero de 1954. Mis padres son Eduardo Morel y Paulina Montes. Crecí en una familia grande de 7 hermanos: Consuelo, Eduardo, Paulina, María Eloisa, José Luís y Cristián. Cursé mis estudios en el Colegio Jeanne D´Arc.

A los 18 años entré a estudiar Enfermería en la Pontificia Universidad Católica de Chile, guiada por el ejemplo de mi madre que estudió en la Cruz Roja y dedicó su vida al voluntariado. El año 1972, cuando tenía 19 años conocí a Sebastián Piñera, que vivía a pocas casas de la mía. En diciembre de 1973 decidimos casarnos y partimos juntos a vivir a Estados Unidos, donde él estudió un doctorado en Economía. Fueron años de esfuerzos y, también, de muchas alegrías. Allá nació mi primera hija, Magdalena (1975). Ya de regreso en Chile, nacieron Cecilia (1978), Sebastián (1982) y Cristóbal (1989).

Además del rol de madre, siempre me apasionó y trabajé fuertemente en temas de desarrollo social de sectores más vulnerables. Luego de mis estudios de enfermería, los cuales fueron interrumpidos por nuestro viaje a Estados Unidos, decidí estudiar en el Instituto Carlos Casanueva, donde me titulé como Orientadora Familiar y Juvenil. Esta carrera me llevó a trabajar con familias de riesgo social. Mi primer gran proyecto fue la Casa de la Juventud en la comuna de Conchalí. Posteriormente, me hice cargo de un proyecto de dignificación para los jóvenes encarcelados en Puente Alto. Y, en 1989, formé la fundación Mujer Emprende, cuya misión es fomentar el empleo y capacitación en mujeres de sectores vulnerables.

También formé parte de la comisión de justicia y paz del área pastoral del Arzobispado de Chile y realicé diversas actividades como orientadora en temas de familia e infancia. Esto me inspiró a estudiar en 2008 Licenciatura en Relaciones Humanas y Familia en la Universidad Mayor.

Al igual que millones de madres chilenas, he logrado compatibilizar mi profesión con la familia. A la vez, he buscado ser un apoyo para mi marido Sebastián Piñera y ser su compañera a lo largo de toda su carrera de servicio público.

En mi rol como Primera Dama durante el primer Gobierno de Sebastián Piñera, tuve la oportunidad de presidir las siete fundaciones de la Red de Fundaciones de la Presidencia. Nos propusimos mejorar el servicio y la administración de los recursos, fortalecer las alianzas público-privadas, avanzar en transparencia y probidad, y generar mejores instancias de evaluación.

Sin embargo, de un hito del cual estoy muy orgullosa en la primera gestión fue la creación y promoción del Programa Elige Vivir Sano, hoy una política pública que busca fomentar hábitos saludables en los chilenos y que se transformó en Ley de la República en mayo de 2013.

Una vez terminado el Gobierno y con nuestro compromiso por esta causa país, creamos la Fundación Chile Vive Sano. Con ella seguimos contribuyendo, desde el mundo privado en la lucha contra la obesidad y el sedentarismo, principales factores de riesgo para la salud en la población de nuestro país. A la fecha, se han beneficiado a más de 30 mil niños y profesores.

Este 2018 volvimos al Palacio de la Moneda con una gran responsabilidad, entusiasmo y mucha energía. Además de nuevamente liderar y fortalecer las siete fundaciones de la Red de Fundaciones de la Presidencia que tanto hacen por nuestro país, seguiré trabajando incansablemente en políticas sociales que busquen un solo objetivo: mejorar la calidad de vida de todos los chilenos, sobre todo de los más desprotegidos.

Con ese compromiso es que estamos trabajando por los Adultos Mayores y su envejecimiento positivo. Estamos convencidos que no solo debemos preocuparnos de ellos, sino también ocuparnos. No puede ser que sigamos mirando a los adultos mayores y a los más vulnerables como ciudadanos de segundo tipo. Los debemos incorporar, relevar y hacerlos parte de nuestra sociedad. Esta es una etapa en la que debemos acompañarlos, reconocerlos y visibilizar sus derechos. Reconozcamos sus capacidades, potencialidades y autonomía. Trabajaremos por un Adulto Mejor.

Cecilia Morel Montes

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